Exclusivo: crece el contrabando de celulares y ya equivale al 30% del total fabricado en la Argentina – IProfesional

  • Exclusivo: crece el contrabando de celulares y ya equivale al 30% del total fabricado en la Argentina – IProfesional

    Los teléfonos móviles ingresados de manera ilegal ya equivalen al 30% de los dispositivos que salen
    de las plantas de Tierra del Fuego. Se trata de un negocio en negro que mueve más de u$s500 millones y que está
    afectando los niveles de actividad de la isla. Particularidades del «mercado blue»

    Luego del escándalo suscitado por los contenedores sin dueño que aparecieron en
    el Puerto de Buenos Aires, el control del comercio exterior vuelve a estar en el
    centro de la escena.

    Entre las empresas instaladas en el polo tecnológico de Tierra del Fuego, hay una fuerte
    preocupación por lo que consideran un alarmante incremento en el contrabando de
    celulares, justo en un escenario en el que las compañías del sector padecen la contracción del
    consumo.

    Federico Hellemeyer, presidente de la Asociación de Fábricas Terminales de Electrónica
    (AFARTE), que nuclea a las firmas instaladas en el sur del país, confirma a iProfesional que el
    ingreso de equipos de manera ilegal está creciendo a un ritmo alarmante, superior al 30
    por ciento.

    “El problema que tenemos con el contrabando es tremendo”, advierte.

    “Estamos hablando, para todo 2016, de un volumen de 2,5 millones de celulares que están
    entrando al país de manera ilegal”, subraya.

    Para tener una noción de cómo fue avanzando el contrabando de los equipos de telefonía
    móvil, basta saber que el número computado para 2015 fue de 1,9 millones de unidades,
    mientras que en 2014 el registro fue de 1,5 millones.
    De este modo, el mercado negro de smartphones en 2016 se está disparando casi 70%
    respecto de los niveles de hace dos años.

    El dato de los 2,5 millones de celulares es una cifra anualizada, construida a partir de datos
    fidedignos registrados hasta septiembre y que son monitoreados diariamente.
    “Tenemos estadísticas concretas y contundentes que surgen de los registros de las propias
    operadoras que siguen minuto a minuto las activaciones de los equipos”, apunta el directivo.
    Sucede que cada aparato cuenta con un código, una suerte de “huella digital” que se activa
    en cuanto a un celular se le coloca el chip y comienza a funcionar.

    Así, al cruzar datos, esto permite saber si se trata de un equipo que fue producido en Tierra
    del Fuego, si fue importado legalmente y pagando los aranceles e impuestos
    correspondientes o si entró al país de manera irregular.

    El punto central que plantea AFARTE, que ya mantuvo reuniones con el Gobierno por este tema,
    es que el número de teléfonos que es ingresado por los turistas argentinos sin declarar en
    la Aduana– en general, escondidos en la ropa- “no es demasiado significativo».
    “Los grandes volúmenes responden a las maniobras de organizaciones que viven de esto, un
    circuito que luego se ve potenciado por algunas páginas de comercio electrónico, en las que
    luego se ofrecen parte de estos productos”, agrega.

    “Esto significa no sólo un perjuicio para las empresas que producen equipos y para el empleo
    vinculado con esta actividad. También es un problema para el Estado nacional, por los
    impuestos y aranceles que está dejando de recaudar”, apunta Hellemeyer.

    La preocupación entre las empresas fueguinas es que el incremento del contrabando es
    uno de los principales factores que explica la caída en el nivel de producción.

    Para este año, desde AFARTE están previendo alcanzar los 9 millones de equipos fabricados,
    cifra que eventualmente podría ampliarse en un millón si hacia fin de año se expande más la
    demanda del mercado interno.

    De cualquier modo, representa una importante baja respecto de los casi 12 millones de
    teléfonos que salieron de las plantas emplazadas en la isla en 2015.

    En base a estas proyecciones, esto implica que el negocio ilegal de los celulares, con 2,5
    millones de aparatos, va camino a equivaler a un 30% de la producción nacional.

    Este dato es clave. Según información oficial de Aduana a la que accedió iProfesional, el 98%
    del mercado está abastecido con equipos hechos en Tierra del Fuego.
    Sin embargo, son cifras que no se corresponden con la realidad, dado que si se considera
    también el “mercado negro”, entonces el share de los dispositivos nacionales se ubica por

    Para los fabricantes, se trata de cifras alarmantes, considerando que los usuarios renuevan
    su celular cada 18 meses en promedio y que el mercado en general está asistiendo a una
    transición masiva hacia equipos con tecnología 4G.

    En 2014 los teléfonos adaptados a esta red representaban menos del 10%. Actualmente, la
    proporción de equipos 4G despachados al mercado interno desde Tierra del Fuego llega al 60
    por ciento.

    A raíz de este flagelo, Hellemeyer afirma que los fabricantes están en contacto permanente
    con el Gobierno: “Hemos recurrido a la Aduana y encontramos muy buena receptividad».

    Detalles de un negocio (negro) millonario
    El mercado ilegal de smartphones en la Argentina tiene sus particularidades:

    -Se manejan cifras millonarias: según datos de Aduana a los que accedió iProfesional, el
    valor unitario de todos los celulares que entran –de manera legal- al circuito de consumo,
    tanto nacionales como importados, es de u$s196.

    Esto implica que el negocio negro que se teje alrededor del contrabando se acerca a los
    u$s500 millones. Esto, sin contabilizar la posterior ganancia obtenida por el comercio
    minorista.

    “Salvo en algunas zonas fronterizas del norte, donde puede haber más presencia de unidades
    falsificadas, el grueso de lo que entra al país es original”, apunta el presidente de AFARTE.

    -El contrabando refleja la demanda: según la cámara, al tratarse de un volumen tan grande,
    el reparto de marcas que se observa en los equipos ingresados de forma ilegal tiende a
    «copiar» de manera fiel lo que ocurre con el circuito tradicional.Es decir, ingresan unidades de gama baja, media y alta y compañías como Samsung, LG y Motorola figuran entre las más perjudicadas.

    Según datos de Aduana, actualmente el 40% del negocio formal de celulares está en manos
    de Samsung, mientras que LG y Motorola tienen un 20% y 11%, respectivamente.
    Hellemeyer sí remarca dos particularidades del mercado negro: por un lado, se está
    registrando la entrada de equipos doble PIN, que permiten tener dos números de teléfono
    en una misma unidad y que no se comercializan en la Argentina porque todavía no están
    homologados.

    En segundo lugar, un porcentaje de este flujo corresponde a dispositivos marca iPhone, de
    Apple, que aún no se comercializan de manera oficial en el país.
    -Muchos celulares, pocos televisores: en base a la experiencia recabada, desde AFARTE
    señalan que este ingreso masivo de teléfonos móviles contrasta, por ejemplo, con lo que
    ocurre en el segmento de los televisores, cuya producción no sólo no está en caída sino que
    viene en alza.

    “Acá observamos dos variables que influyen y que desalientan el contrabando: por un lado,
    un tema de diferencia de tamaño por unidad. Por otra parte, incide el hecho de que
    hay compradores de celulares que se arriesgan a adquirir equipos sin garantía, pero en el
    caso de grandes artefactos, como los televisores, esa garantía y el servicio post venta son
    atributos mucho más valorados”, detalla el directivo.

    El temor al puerta a puerta

    Otro tema que despertó la inquietud entre las empresas radicadas en Tierra del Fuego fue la
    del relanzamiento del servicio de importaciones “puerta a puerta”, es decir, las
    operaciones de compra realizadas por particulares a través de páginas web del exterior.
    Cabe destacar que el sistema –luego de las trabas impuestas por el kirchnerismo- volvió a
    entrar en vigencia a fines de agosto.

    “Es una medida que apunta a facilitar la vida cotidiana de los ciudadanos. Recordemos que algo
    tan sencillo como comprar un libro se había transformado en una verdadera odisea”,
    enfatizaba el titular de la AFIP, Alberto Abad, durante el relanzamiento del servicio.

    El secretario de Comercio, Miguel Braun, en tanto, agregaba que «el Estado recauda casi la
    mitad de lo que se importa, se introduce competencia de manera muy medida y sostenida en
    el tiempo que favorece al consumidor y no descuida a la producción nacional”.

    “Al comienzo, la realidad es que nos inquietó”, apunta el directivo de AFARTE.
    Sin embargo, señala que los aranceles o impuestos que se aplican según se ingrese el
    producto a través del régimen de couriers privados o mediante el correo oficial, “nos hace
    pensar que hoy en día utilizar este sistema para traer artículos del exterior no es tan
    conveniente, porque al final no hay mucha diferencia de precios”.

    Pero no todo se reduce a un tema de costos. También influye la financiación y el riesgo
    implícito en este tipo de operaciones.

    “Entre la posibilidad de adquirir un teléfono en el circuito formal, pagarlo en cuotas y contar
    con garantía o hacérselo traer desde el exterior, teniendo que abonar en efectivo y con la
    incertidumbre de que llegue averiado, creo que los consumidores seguirán optando por los
    equipos adquiridos localmente”, apunta.

    El futuro de la electrónica con sello fueguino

    Apenas asumió, la administración de Mauricio Macri comenzó a poner foco en la
    competitividad de varias ramas de actividad. Entre ellas, la producción de electrónica.
    En concreto, el Gobierno empezó a analizar en detalle los costos de algunas líneas de
    dispositivos, como portátiles, incluyendo notebooks, netbooks y tablets.

    Según había adelantado iProfesional en julio, el Ministerio de Producción estudia reducir el
    arancel externo común de importación a estos dispositivos del 35% actual a un nivel del
    16%, lo que se traduciría, en términos de “bolsillo”, en un ahorro para los consumidores de
    unos 10 a 15 puntos sobre los precios actuales.

    “Todavía no hubo ningún tipo de comunicación formal a nivel oficial, pero sí plantearon en las
    reuniones que tuvimos que el Gobierno ve a estos equipos como una herramienta para
    mejorar la productividad de empresas y emprendedores, algo que lógicamente es
    positivo», afirma Hellemeyer.

    “El tema es que cualquier cambio en las reglas de juego muy probablemente signifique que
    discontinuemos la producción de notebooks y tablets en Tierra del Fuego, que ya vienen
    perdiendo participación en el total”, indica.

    “La realidad es que lo lamentamos, porque en la producción de estos dispositivos veníamos
    trabajando muy bien, sumando integración nacional, como sucedió con las placas”, se
    sincera el directivo.

    En base a estos potenciales cambios, las empresas instaladas en la isla se enfocarán en la
    fabricación de celulares, televisores y equipos de aire acondicionado. Pero esto, señala el
    presidente de AFARTE, no implica que habrá un proceso de concentración en pocos
    productos.

    “También seguirá habiendo espacio para la producción de otras líneas, como microondas,
    equipos de audio, estéreos para autos y pequeños electro, desde planchitas para el pelo
    hasta afeitadoras”, concluye.

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